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Espinología o Bioespinología

La Espinología  es una terapia natural de tipo estructural, que actúa en la espina dorsal o columna vertebral, por donde considera circula una energía valiosísima para la vida. De ahí  el término de Bioespinología como también se la conoce.

Esto lo sabemos desde hace miles de años: Asegurarse de que la columna vertebral o espina dorsal estuviera bien, se remonta a las primeras medicinas, tanto la hipocrática o galénica en occidente como la de los antiguos egipcios y la de Pitágoras.

tratamiento columna abulcasis

En oriente todavía es más antigua la tradición de cuidar la columna como método de sanación, tal como lo demuestran: la medicina  India, también conocida como Ayurvédica; la Medicina Tradicional China, donde es más conocida la acupuntura pero el masaje Tui Na se ocupa de los elementos estructurales del cuerpo físico y energético; y, por supuesto, en las antiguas culturas precolombinas, tanto de Norteamérica como de Sudamérica.

manual manipulation

Justamente, de estas dos últimas culturas mencionadas, es de donde proceden los parientes más cercanos de la Espinología: La Osteopatía y la Quiropráctica. Tanto Andrew Still, fundador de la Osteopatía, como David D. Palmer, fundador de la Quiropráctica, estuvieron en contacto con los nativos norteamericanos de quienes aprendieron las técnicas para cuidar la salud a través del cuidado de la columna, además de otras artes curativas que integraron en las disciplinas que luego lideraron.

Desde la Osteopatía, el Dr. Parnell Bradbury, Osteópata inglés, a mediados de la década de los 60, estableció una serie de hipótesis en una época donde ni siquiera se había descubierto la secuencia de ADN. En ese entonces ya nos hablaba de mediadores químicos en el Sistema Nervioso, manifestando que cuando se trabaja la columna vertebral se liberan estos mediadores, que ahora conocemos como neurotransmisores. 

MECANICA CURATIVA

Por su parte, desde la Quiropráctica, en el año 1980, el Dr. Reginald Gold, conocido Quiropráctico norteamericano,  partiendo de dicha disciplina, desarrolló una nueva profesión a la que denominó ‘Spinology’, cuya traducción al castellano es  Espinología.

Es así como se considera a La Espinología, hija de la Osteopatía y la Quiropráctica; y, como todo hijo, viene a mejorarlas y actualizarlas, añadiendo a los conocimientos de base los últimos avances en Neurociencias y Epigenética.

Sabemos que cuando se trabaja en la columna vertebral se liberan neurotransmisores del Sistema Nervioso Autónomo o Neurovegetativo,  que hacen posible que éste module su funcionamiento de manera que facilita la regeneración de tejidos orgánicos y, por lo tanto, su reparación y curación; además se integran los dos hemisferios cerebrales, se produce una mejor respuesta adaptativa al estrés y se facilita el  equilibrio homeostático.

Esto lo han  hecho, a lo largo de los años, muchos sistemas terapéuticos ancestrales que no tenían, como tenemos ahora, la evidencia científica que nos aportan las Neurociencias.

La Espinología está englobada dentro de las terapias naturales,  debido a que postula que lo necesario para mantener la vida, cada ser vivo lo sabe gracias a su Inteligencia Innata, que no es otra cosa que la Sabiduría o Inteligencia  Universal particularizada, en este caso, en la forma de un ser humano.

Una de las características de la vida es el cambio, y el ser humano realiza su paso por la vida en una constante adaptación al mismo, tanto del medio interno como del medio externo, lo que se conoce como homeostasis. Esa adaptación al cambio se realiza mucho mejor si se deja a la Inteligencia Innata de cada uno de nosotros hacer su trabajo.

Este proceso de adaptación se realiza básicamente a través de dos mecanismos: uno de defensa  y otro de regeneración-reproducción. En el primero es protagonista el Sistema Nervioso Simpático y en el segundo el Sistema Nervioso Parasimpático; ambos son subdivisiones del Sistema Nervioso Neurovegetativo que regula, junto con el Sistema Endocrino y el Inmunológico,  todas las funciones inconscientes que sostienen la vida, tales como: respiración, digestión, defecación, sexualidad, reproducción, etc.

sistema autonomo

El mecanismo de defensa actúa bien enfrentándose a la amenaza (lucha) o bien huyendo de la amenaza (fuga). En ambos casos pondrá en marcha toda una batería de reacciones fisiológicas encadenadas y estimuladas por el Sistema Nervioso Simpático, con las cuales, si el individuo triunfa se adaptará y sobrevivirá, y si fracasa puede enfermar o morir.

El mecanismo de regeneración-reproducción se ocupa de la creación de todas las células y los tejidos necesarios para que la vida siga su curso hasta el final, donde se apagará tranquilamente como una vela, con la misma intensidad de luz al principio y al final. De todo ello se ocupa el Sistema Nervioso en su división Parasimpática.

Hasta aquí, observamos que el Sistema Nervioso y, sus dos colaboradores íntimos, los Sistemas Inmunológicos y Endocrino, son muy importantes para la vida, su expresión y disfrute.

La información al respecto de los cambios que debe realizar constantemente el sistema vivo, llamado cuerpo humano, es vital. Esta, en forma de energía nerviosa o impulsos nerviosos, circula a través de la espina dorsal, por la que a su vez están circulando energías más sutiles, todas ellas conectadas entre si.

BIENESTAR COLUMNA Y ORGANOS

¿Y para qué actuar en la columna vertebral y no en otro lugar del cuerpo humano?

En el proceso evolutivo del ser humano, su  Sistema Nervioso no puede realizar la tarea de defensa y de regeneración a la vez. Por ejemplo, no podemos estar huyendo de un puma o un depredador con su correspondiente aceleración del latido cardiaco, subida de adrenalina, salida de sangre a los vasos periféricos, mayoritariamente a las extremidades para permitirnos huir, y, a la vez, llevar sangre  al tronco, donde se realizan las tareas de mantenimiento de la vida.

depredador

Esto está muy bien en una situación de peligro, como la expuesta anteriormente, todo se desencadena y está muy bien programado para que la vida tenga una oportunidad frente al depredador. El problema acontece cuando esta situación se mantiene; si se prolonga demasiado tiempo quema el sistema.  Y es a lo que se denomina estrés crónico, distrés o estrés disfuncional.

DIESTRES

A lo anterior, cabe añadir que esa “respuesta defensiva”  ya no solo es en lo real, como cuando estábamos amenazados por miles de depredadores tanto macroscópicos como microscópicos. Ahora sabemos que nuestros pensamientos se convierten en impulsos nerviosos, así, nos defendemos también de amenazas que están en nuestro sistema de creencias, en nuestros pensamientos o en nuestra emociones.

Nuestro Sistema Nervioso no distingue entre una amenaza real o pensada, dando la misma respuesta adaptativa. De la misma manera que nos ponemos rojos tanto si la situación que nos avergonzó fue real o la imaginamos, o tenemos una erección tanto si la persona que nos excitó estaba ahí o la imaginamos.

¿Cuántas veces en nuestra cultura estamos viviendo con una respuesta “a la defensiva”, técnicamente conocida como  Simpaticotonía, con la  adrenalina y demás hormonas asociadas, liberadas en el torrente sanguíneo a tropel  y además la mantenemos días, meses y a veces incluso años?

Esta situación de Simpaticotonía o bien de respuesta “a la defensiva” mantenida, hace que los vasos se constriñan, llegue menos sangre y se regeneren con más dificultad los tejidos, las células, etc.

Todo esto hace que los tejidos que componen la columna vertebral se deterioren prematuramente (envejecimiento como es la artrosis o desgaste) o bien no se regeneren a tiempo para realizar, como ejemplo, una función de carga; tal como les ocurre a los discos intervertebrales, en los que se generan por consecuencia, como epidemias, las hernias de disco, ¡en una sociedad donde hay menos esfuerzos físicos que hace 100 años!.

hernia discal
 

Lo que sí  es epidémico es el estrés o distrés (estrés disfuncionante o mantenido) con el que llevamos a cabo nuestra adaptación al medio, debido a que estamos más en respuesta de defensa, que en respuesta de sanación  o regeneración.

Con la Espinología, se pretenden dos cosas: 

  • Primera: Empezar a romper el círculo vicioso por el cual estamos cada vez más “a la defensiva” o en estrés crónico, actuando en la columna vertebral, a la cual el Sistema Nervioso esta estructuralmente ligado, permitiendo a este último hacer las modulaciones necesarias para mantener los dos subsistemas neurovegetativos (Simpático y Parasimpático)  equilibrados en la respuesta que corresponde a cada momento en la vida. Esto se consigue a través de las acciones manuales  que se realizan en la Columna Vertebral. 
  • Segunda: Concienciar a cada individuo en el suficiente conocimiento de sí mismo para que pueda romper ese círculo vicioso de quedarse a la “defensiva”, o en estrés crónico , en su día a día. Esto lo realiza a través de educación y formación.

La Espinología propone que, de la misma manera que afinamos nuestros instrumentos favoritos para disfrutar de su música o pasamos el coche por revisiones o ITV’s para que funcione a su óptimo, como seres vivos que somos: realicemos  revisiones o afinaciones, de manera periódica, a la espina dorsal o columna vertebral, las cuales nos permitirán tener una respuesta del Sistema Nervioso con más énfasis en la respuesta  de regeneración-bienestar, teniendo muy presente que por la columna circula una valiosísima información para la vida.

En conclusión, la Espinología o Bioespinología, lleva dentro del mundo de las terapias naturales de tipo estructural  desde tiempos remotos, pero con este nombre desde 1980. Desde entonces ha encontrado su manera particular de prestar servicio en la sociedad, ayudando a los que por una causa u otra viven a la “defensiva”, o en estrés disfuncional,  con un Sistema Nervioso alterado mecánica y emocionalmente.